La pasión y el destino: modos de leer la experiencia amorosa

Un ensayo sobre Romeo y Julieta, de William Shakespeare

Hemos construido los vínculos, porque esta es la acción de la tragedia, y lo que leemos en el sufrimiento es otra revolución, porque hemos reconocido a otros hombres y cualquier reconocimiento es tanto el comienzo de la lucha, como la continuidad real de nuestras vidas. Entonces ver la revolución desde la perspectiva trágica es el único modo de sostenerla”
Raymond Williams (La tragedia moderna)

La alta y excelente tragedia abre las mayores heridas y muestra úlceras apenas recubiertas por un fino papel; la tragedia hace que los reyes teman ser tiranos y que los tiranos teman mostrar sus humores tiránicos; y mediante la excitación de sentimientos de conmiseración y admiración enseña sobre la incertidumbre de este mundo y cómo sobre débiles fundaciones se construyen techos colgantes.
Philip Sidney (Defensa de la poesía)

Con las alas del amor superé estos muros, pues no hay límite de piedra que pueda detener al amor y dejarlo fuera. El amor se atreve a todo.
Shakespeare (Romeo y Julieta)

RyJ1Romeo y Julieta toma como modelo el mito de Tristán e Isolda[1], que ha recorrido la imaginación de Occidente desde la antigüedad hasta el presente y ha permanecido como paradigma del amor pasión, luego del amor cortés y más tarde del amor romántico. El mito actúa en todos los lugares en que la pasión es soñada como un ideal y no temida como una fiebre maligna; la fatalidad de la pasión es imaginada como una bella y deseable catástrofe. Esa pasión parece otorgar un descentramiento y una promesa más intensa y verdadera que la propia vida, que la propia felicidad, ya que su oscilación extrema arroja a los amantes al lugar donde se construyen los significados transparentes, aquellos en que la forma binaria construye una interpretación del mundo basada en oposiciones drásticas y definitivas. La pasión se alimenta del desencanto y lo absoluto por partes iguales. Ya desde la época de los trovadores, el amor era considerado noble, no sólo ennoblecía, sino que además daba títulos de nobleza, los trovadores accedían socialmente al nivel de la aristocracia, que los trataba como a iguales. Quizás de allí surge esa idea de que la pasión es una nobleza moral que nos pone por encima de las leyes y de las costumbres. Aquel a quien la pasión anima accede a una humanidad más alta en la cual las barreras sociales se desvanecen. La pasión es siempre la aventura, es lo que va a cambiar mi vida, a enriquecerla con algo imprevisto, con riesgos exaltantes, con goces cada vez más violentos o halagadores. Dice Romeo: “Ningún pesar futuro podrá equipararse a la alegría que me da un solo minuto en su presencia. Une nuestras manos con palabras sagradas (le pide a Fray Lorenzo) y luego que la muerte devoradora del amor haga lo que quiera. Me basta con poder llamarla mía”. El tiempo de la pasión se rige por la intensidad y no por el calendario, un instante puede equivaler a la eternidad, como la noche que pasa el Cid con su esposa Jimena antes de partir al exilio.

La tragedia explicita el sustrato de dolor y sufrimiento contenido en cada vida, cuando el mundo muestra su rostro más amargo como un sol impiadoso sobre la piel muy blanca. La tragedia habla sobre el desamparo que siente el alma como si quitara el caparazón de las normas sociales y el hombre se encontrara a solas con un límite infranqueable, un hecho inesperado que parece derrumbar todo su mundo de certezas. Ya decía Wittgenstein que el dolor era una primeridad, aquello que nos arroja a la orfandad, a sentirnos desvalidos, ya que nada de lo que traíamos con nosotros y que se había convertido en una segunda piel (experiencias, lecturas, cultura, sensibilidad) podría evitar encontrarnos cara a cara con el sufrimiento. Ahora, lo importante es la interpretación de ese dolor y la forma que adopta su representación. En ese sentido se abren dos caminos: el de la resignación y el de la rebelión y ambos no son necesariamente excluyentes. Se puede asumir una postura humanista de aprendizaje-sublimación, en la cual el dolor ocupa el lugar de la fábula y el cuento moral, (la antigua idea cristiana de que los pueblos se redimen a través del sufrimiento y la pérdida). Las familias son castigadas por su pecado de intolerancia a través del sacrificio de los más inocentes de sus miembros, justamente aquellos que no querían la discordia, sino la unión. De este modo, se puede interpretar la muerte de Romeo y Julieta no como el resultado de la acción de un destino adverso, sino que se inscribe dentro de un orden superior: la restitución de la paz a todo un grupo social. Al mismo tiempo, también se puede reflexionar sobre los orígenes objetivos e históricos del sufrimiento: guerras, pobreza, hambre, explotación, hombres reducidos a objetos y a muertos en una lista, y también el registro íntimo de las desdichas que se acumulan hasta producir las tragedias invisibles de la vida cotidiana, tan bien representadas por Chejov o por Serwood Anderson. En esas historias, seres sencillos van quedando atrapados por la rutina y el tedio, también por la falta de iniciativa hasta caer en la melancolía, en existencias donde la felicidad parece ser sólo una palabra, nunca una experiencia reconocible. En este caso, la tragedia se interpreta como producto de un orden social, de un momento histórico, y que como toda construcción humana es mutable y posible, por lo tanto de ser modificada a través de la acción, pero no ya como restitución de un pasado idealizado que se ha quebrantado, sino como posibilidad de creación de un orden nuevo, que aspira a cumplir los sueños incumplidos del pasado.

RyJ2Las obras de Shakespeare constan de un total de 36 obras, las que constituyen el canon shakespeareano. Las más famosas tragedias son: Hamlet, Romeo y Julieta, Macbeth, Ricardo III, y Otelo y las comedias : Mucho ruido y pocas nueces, El sueño de una noche de verano, entre otras.

Romeo y Julieta utiliza su fuente del modo típico en que lo hacían los dramaturgos isabelinos, quienes basaban sus obras en historias provenientes de Italia y Francia. Shakespeare se inspira en historias previas para dar rienda suelta a su genio creativo, que se manifiesta en la fuerza lírica del verso y en la riqueza de juegos de palabras, además del dominio del género dramático. El tema de la obra, muy atractivo para los espíritus románticos, causó un impacto permanente en la imaginación popular. De allí surgieron gran cantidad de obras artísticas: películas, canciones, novelas, óperas. Una de las mejores versiones cinematográficas fue la de Franco Zeffirelli (1968) con Leonard Whiting y Olivia Hussey. La última, dirigida por Baz Luhrmann, ambientada en la década del 90, con Claire Daines y Leonardo di Caprio, que muchos consideraron el colmo de la posmodernidad y del kitsch. Hay también una célebre ópera de Charles Gounod (1867) y una célebre obertura o fantasía orquestal titulada Romeo y Julieta (1869).

Con respecto al marco general de ideas en el que se ubica la obra de Shakespeare, hay que recordar que la concepción isabelina del universo era la de un orden cósmico organizado y armónico, construido como una suerte de escalera o cadena de la creación, en la que cada cosa creada tenía su lugar, su propio peldaño en la escalera o eslabón en la cadena. En el punto más alto estaba Dios, creador y juez; en el más bajo, las cosas inanimadas. En el punto medio se encontraba el lugar del hombre, que ocupaba una posición magnífica pero vulnerable: era en este punto donde el mundo humano se rozaba con el mundo angelical. El hombre era tierra y cielo, cuerpo y espíritu, bien y mal, razón y pasión. En cualquier momento su naturaleza animal podía conducirlo al derrumbe y sumirlo en la degradación, o el hombre podía caer presa del pecado del orgullo o la arrogancia (la hybris trágica) e intentar exigir un lugar más encumbrado que el que le correspondía. Mientras se respetara el orden establecido, la situación era básicamente feliz. La clave de toda la existencia era la armonía, que residía en el respeto por la jerarquía, la subordinación natural de inferior al superior. Debía haber orden en el universo (macrocosmos), orden en el estado político y orden en el hombre (microcosmos). Las tres esferas estaban interrelacionadas. En Romeo y Julieta, la lucha encarnizada entre los Capuleto y los Montesco transgrede el orden artificialmente armonioso creado por la hegemonía política monárquica, y que estaba vinculado con un orden superior impuesto por Dios . Será el amor de los jóvenes enamorados lo que causará al final la restauración de la armonía en el orden social. Son los mayores los que deben pagar por sus pecados con la vida de sus hijos. La muerte de sus hijos es un sacrificio en aras del mayor bien de la sociedad.

Romeo y Julieta es una obra temprana. La mayor diferencia con las tragedias posteriores es que éstas son tragedias de carácter, mientras que Romeo y Julieta es una tragedia de destino o fortuna. En la tragedia de carácter el héroe trágico es destruido porque hay algo en él que contribuye a su propia destrucción: su hybris o defecto que lo lleva al error y a la transgresión de las leyes inmutables. El hombre mismo es la causa de su perdición. En la tragedia de fortuna o destino hay una fuerza exterior que lleva a la inevitable destrucción del personaje trágico, que es una víctima de las circunstancias o de los dioses. El prólogo de Shakespeare anuncia que es la tragedia de dos amantes que tienen a los astros en su contra. La naturaleza del obstáculo que separa a los amantes es tal que la unión sólo es posible con su muerte. Este es el secreto del amor romántico. En el acto primero entra el coro y dice: “Dos familias, igualmente dignas y nobles, en la bella Verona, donde hemos situado nuestra escena, encienden a partir de antiguos rencores nuevas peleas. Con sangre ciudadana, se contaminan las manos ciudadanas. De las entrañas funestas de estos dos enemigos, surge una pareja de amantes a la que se oponen las estrellas. Tras una infortunada y conmovedora caída, enterrarán con su muerte la discordia de sus padres. El tremendo recorrido de este amor, signado por la muerte, y el odio sostenido de los padres, que sólo el fin de los hijos logró aplacar, conforman el presente espectáculo de dos horas de duración. Si le prestan su benévola atención, intentaremos con nuestro esfuerzo enmendar sus faltas.” En este prólogo, el coro que en la tragedia griega representaba a los dioses, en la tragedia de Shakespeare alude a la tradición popular, este yo social cuenta brevemente la leyenda clásica y anticipa el final. Por eso, el coro explicita que no se trata de una historia desconocida por el pueblo, ya que Shakespeare no inventaba sus argumentos, sino como decía la fórmula consagrada: “Él vertía nuevo vino en viejos barriles”. A pesar de esto, sus personajes no sólo son destruidos por la acción de la fatalidad sino como consecuencia de sus propias acciones. Su visión del drama humano supera la visión antigua y medieval de la predestinación y se enlaza con la idea de la responsabilidad individual, más cercana al ideal del Renacimiento que a la tragedia griega.

RyJ3El amor romántico está constituido por una serie de características:

1) El amor es un sentimiento espiritual nacido de una pasión física. Un ejemplo es cuando Romeo dice: “El amor es humo engendrado por el hálito de los suspiros”. El humo es la consecuencia del fuego, y tiene como norte el cielo, además no posee materialidad, es evanescente (asociado a la espiritualidad), hálito es la respiración agitada que nos produce la presencia del ser amado. Por eso, en la combinación de lo físico y lo espiritual encuentra el amor su hogar.

2) El amor padece una imposibilidad de realización en el mundo terrenal, pero se consuma en el más allá. Su misma intensidad suprahumana lo hace chocar contra los prejuicios y mezquindades del mundo, y en esa derrota alcanza su grandeza y su belleza triste. Dice Romeo de Julieta: “Belleza demasiado rica para gozarla, demasiado preciosa para la tierra

3) El amor se subjetiviza a través de la naturaleza. Los sentimientos del enamorado se expresan a través de la descripción de la naturaleza. “Y si los ojos de ella estuvieran en el firmamento y las estrellas en su rostro”. El ser amado se compara con la naturaleza porque ella aparece como modelo de belleza y perfección.

4) El amor supera los prejuicios y los intereses económicos. El valor del ser amado radica en sus propias virtudes, no en su posición social ni en su linaje.

Tú eres tú mismo, seas o no Montesco”. Los valores personales están más allá de la pertenencia noble o no. Dice Julieta. “El amor de mi corazón radica en la bella hija del rico Capuleto” dice Romeo.

5) El amor implica decisiones absolutas, oposiciones radicales, sentimientos extremos.

Que me prendan, que me hagan morir. Si tú lo quieres, estoy decidido”. Dice Romeo, cuando el acercamiento a Julieta implica poner en riesgo su vida.

La muerte ha caído sobre ella como intempestiva escarcha sobre la flor más galana de toda la pradera” dice la madre de Julieta, como si la muerte no hubiese sido indulgente con su belleza y su inocencia y hubiera una tensión entre el blanco de su piel, sinónimo de belleza y perfección y el blanco de la nieve, vinculado con la muerte.

Apuñalado por los ojos negros de una blanca mozuela, atravesado de parte a parte su oído por canciones amorosas”. El amor es como un rayo que sacude la quietud del mundo y produce una revolución de los sentidos. Define al amor como la síntesis de la dulzura de las canciones de amor con la violencia de la pasión que embriaga y puede llevar a esa muerte metafórica, que significa lo absoluto o la muerte literal como muestra el final de la obra.

El destierro es la muerte bajo un falso nombre” dice Romeo luego de haber matado en un duelo a Teobaldo (primo de Julieta) y haberse enterado de la decisión del rey: debe abandonar Verona. Alejarse del amor de Julieta es una forma más sutil pero igualmente efectiva de inexistencia. Si el destierro era la forma más cruel de castigo en la antigüedad, ahora está agravado por el alejamiento del ser amado, única patria para el amante

La vida huyó hace tiempo de sus labios” dice la madre de Julieta. En esa personificación impacta la oposición entre la vida y Julieta, en este caso representada por una metonimia (cuando se toma la parte por el todo), labios, ellos, tan fríos como la nieve hablan de la partida del ser amado.

RyJ4Al comienzo de la obra, Romeo se encuentra en una profunda melancolía originada en la frialdad y distancia con que Rosalinda (su amada) lo trata, evidenciando que no se trata de un amor correspondido. Dice el padre de Romeo: “Allí lo han visto más de una mañana, aumentando con sus lágrimas el fresco rocío matinal, sumando nubes a las nubes con sus profundos suspiros. Sin embargo, apenas el sol que a todo da vida y alegría comienza a descorrer los densos velos que cubren el lecho de la Aurora (diosa del amanecer para los griegos), huyendo de la luz vuelve mi triste hijo al hogar, a encerrarse en su habitación. Con las ventanas bajas, excluye la bella luz del día y construye para sí una noche artificial. Oscuro y portentoso, este estado de ánimo prevalecerá a menos que un buen consejo logre remediar su causa.” El padre de Romeo cuenta el abatimiento de su hijo y en esa oposición del día y la noche se puede ver el lugar que ocupa la luz en la construcción del amor. Lo diurno se asocia a la rutina, a las obligaciones sociales y a las exigencias nobiliarias, la noche es el espacio de la fantasía, de los deseos inconfesables, del yo oculto que se encuentra dormido durante el día. En este relato agravado por una de las caras de la pasión, el dolor de la pérdida, la parálisis que le produce a Romeo saber que su amor no es correspondido. Romeo, al hablar de su amada Rosalinda incorpora la concepción del galanteo como combate y conquista, con imágenes de armadura, asedio y por último sacrificio, ya que Rosalinda ha decidido vivir castamente.

El momento en que se conocen Romeo y Julieta está expresado con metáforas religiosas, que producen un juego amoroso. Romeo compara a Julieta con una santa y al mismo tiempo ruega el contacto físico sensual que produciría su desvanecimiento como tal, mientras Julieta juega a no olvidar las funciones de una santa. Es un ritual de seducción en el que las palabras acarician y preparan la escena amorosa, más aun podemos decir que es difícil superar ese juego lingüístico amatorio porque la expectativa de la felicidad siempre supera a su efectiva concreción. Al final sus labios se encuentran y las palabras fueron encendiendo la pasión hasta concretar aquello que imaginaban, como en la pasión de Paolo y Francesca de Dante Alighieri (la lectura va alimentando la pasión hasta producir el amor prohibido y su desenlace fatal).

Romeo (tomando la mano de Julieta). Si profano este santuario con mi indigna mano, que el castigo a mi pecado sea éste: mis labios, un par de sonrojados peregrinos, están listos para borrar con un tierno beso tan grosero contacto.

Julieta. Buen peregrino, mucho ofendes a tu mano que tan cortés devoción ha demostrado. Los santos tienen manos, los peregrinos las tocan con las suyas y, al enlazar las palmas, se unen en un beso sagrado.

Romeo. ¿No tienen labios los santos ni los peregrinos?

Julieta. Sí, peregrino, pero sólo para rezar.

Romeo. Entonces, dulce santa, deja que los labios imiten a las manos. Ellos rezan: “Concédele esa gracia para que su fe no se convierta en desesperación”.

Julieta. Los santos no se mueven aun cuando accedan a los ruegos.

Romeo. Entonces no te muevas mientras mi ruego se hace realidad. Así, por la gracia de tus labios, quedan los míos libres de pecado. (besa a Julieta)

Julieta. Ahora tienen mis labios el pecado del que te liberaron

Romeo. ¿Pecado de mis labios? ¡De qué dulce transgresión me acusas! Devuélveme mi pecado (La vuelve a besar)

Julieta. Besas con devoción.

La segunda vez que se encuentran Romeo y Julieta sellan el compromiso de amor a través de los votos de fidelidad y el posterior casamiento.

Julieta.¿Qué deseo tuyo puedo satisfacer en esta noche?

Romeo. Que intercambiemos votos de fidelidad

Julieta. Te los entregué antes de que me los pidieras.

Más adelante,

Julieta. Tres palabras, querido Romeo y te digo buenas noches. Si tus intenciones son honestas y quieres casarte conmigo, a través de un mensajero que procuraré enviarte mañana, comunícame en qué lugar y a qué hora se hará la ceremonia.

Luego se produce la muerte de Benvolio por parte de Teobaldo y luego la defensa que hace Romeo de su amigo muerto termina también trágicamente. El resultado: muerte de Teobaldo y exilio para Romeo. Se verán fugazmente antes de la partida de Romeo, luego el plan fracasado de Fray Lorenzo para evitar el casamiento de Julieta con Paris (debía tomar una pócima que la haría dormir durante 48 horas, pero el mensajero no pudo transmitirle la noticia a Romeo y éste creyó a su amada, muerta) y por último el suicidio primero de Romeo y luego de Julieta. Cuando Romeo ve a Julieta y la cree muerta, surge su creencia de que su belleza pervivirá más allá de la muerte, como si la belleza cobrase una dimensión espiritual, invulnerable a la corrosión del tiempo: “La insignia de la belleza aflora en el rojo de tus labios y tus mejillas, y no ha podido plantarse allí el pálido estandarte de la muerte”. Y luego muere: “¡Piloto desesperado, lanza hacia las duras rocas esta barca fatigada y descompuesta! Brindo por mi amor (toma el veneno) ¡Honesto boticario! Tus drogas son rápidas. Y así, con un beso, muero. (muere) Ahora se vislumbra la despersonalización de Romeo convertido en una barca fatigada que ya no tiene una orilla en la cual reposar, ya que su orilla es un rostro que va perdiendo nitidez a medida que las olas juegan con su forma hasta hacerle perder la consistencia que parecía inmutable.

Más tarde, despierta Julieta y se encuentra con el cuerpo sin vida de su esposo Romeo y dice: “Besaré tus labios. Quizás guarden todavía algo de veneno que me devuelva a tu lado (lo besa). Tus labios están tibios. ..Seré breve (toma la daga de Romeo). ¡Daga bienhechora! ¡Ésta es tu vaina! ¡Oxídate dentro de ella y déjame morir! (Se clava la daga en el pecho y cae muerta sobre el cuerpo de Romeo) .Si para Romeo el exilio es la muerte bajo un falso nombre, para Julieta vivir sin Romeo es el absoluto desamparo y sólo muriendo puede unirse a él. Como en el famoso romance antiguo del Conde Olinos en el que los enamorados luego de morir, logran estar juntos, primero como plantas (un rosal y un espino) que son cortadas por el odio y luego de la segunda metamorfosis, serán una garza y un gavilán que “juntos vuelan por el cielo/juntos vuelan par a par”. También como en la leyenda de Tristán e Isolda que una vez muertos, sobre sus tumbas brotaron milagrosamente dos árboles que se enlazaron indisolublemente y aunque se los tale, resurgen con mayor vigor que antes.

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[1] La leyenda de Tristán e Isolda: Tristán fue un héroe legendario de la Edad Media, sobrino del rey Marke, rey de Cornwall. Había llegado a la corte de su tío, ganándose respeto por su heroísmo en las batallas y por el dominio de su arpa.
El rey había determinado no casarse para dejarle el trono a su sobrino, a quien quería como a un hijo. Pero ante la insistencia de sus cortesanos, prometió (un día que una golondrina dejó caer de su pico un bello cabello dorado de mujer) que se casaría con la dama a quien perteneciera ese cabello. Entonces, Tristán se embarca en la búsqueda de esa mujer, recorriendo distintas partes del mundo hasta encontrarla. Era Isolda (la de los cabellos de oro). Cuando ambos se encuentran surge un amor apasionado, pero Tristán intenta sofocarlo y cumplir su misión, lograr la mano de Isolda para casarse con su tío Marke.
La madre de Isolda le da a su doncella, Brangel, un filtro para que sea bebido por los amantes la noche de bodas (el filtro tenía la virtud de hacer que los que bebiesen se amaran eternamente), pero la doncella al ver el gran amor que latía entre los amantes se los da a Tristán y a Isolda, quedando los dos fuertemente enamorados. A pesar de esto, Tristán cumple con sus palabras y lleva a Isolda ante la corte de su tío. El rey Marke se casa con Isolda pero en la noche de bodas, ella se hace sustituir en el lecho nupcial por Brangel (su doncella) la cual sacrifica su propia virginidad.
Comienzan los amores de Tristán e Isolda. El rey se entera y los destierra. Son condenados a muerte en la hoguera ( era común en la Edad Media ese tipo de sentencias por brujería, apostasía, magia u otras desviaciones del dogma). El rey los encuentra en la floresta, pero al ver entre los amantes la espada que significó el heroísmo y la defensa de su reino, decide salvarles la vida. Conmovidos por tanta generosidad, Isolda decide regresar a la corte y Tristán parte al destierro. Allí combate valerosamente hasta ganarse los favores del rey Hoel, defendiendo con honorabilidad las tierras de la pequeña Britania. Como agradecimiento, el rey le ofrece a su hija en casamiento. La hija, casualmente también llamada Isolda (la de las blancas manos). Pero el recuerdo de su gran amor todavía recorría su mente y su corazón y decide rehusar el ofrecimiento. Más tarde, en una batalla, Tristán es herido gravemente, y solicita la presencia de Isolda (la de los cabellos dorados), que era famosa por su habilidad para curar a los enfermos. Se entera la Isolda despechada y acude a ver a aquel que la desairó y con todo el rencor del mundo le dice que su gran amor no ha venido, que ha llegado la nave pero trae las velas negras (símbolo de la ausencia de Isolda). Si hubiera traido las velas blancas hubiera significado la llegada de su gran amor.
Al enterarse, Tristán desesperado, fallece de dolor. Sobre su cuerpo cae también el de Isolda (la de los cabellos dorados) recién desembarcada. Llega a conocimiento del rey el triste final de los amantes, así como el secreto del filtro de amor y decide trasladar los cuerpos para que sean enterrados juntos. Sobre sus tumbas brotaron milagrosamente dos árboles que se enlazaron indisolublemente y aunque se los tale, resurgen con mayor vigor que antes.


 

BIBLIOGRAFÍA

1) Alighieri, Dante, La divina comedia, Buenos Aires, Losada, 2010.

2) De Rougemont, Denis, El amor y Occidente, Barcelona, Kairós, 2010.

3) Romance del Conde Olinos, anónimo.

4) Shakespeare, William,Romeo y Julieta, Buenos Aires, Cántaro, 2011 Estudio previo de Nicole Feinsohn de Kovalivker.

5) Shakespeare, William, Romeo y Julieta, Buenos Aires, Colihue, 2010. Estudio previo de Mariel Ortolano.

6) Shakespeare, William, Romeo y Julieta, Buenos Aires, Colihue Clásica, 2010. Estudio preliminar de Rolando Costa Picazo.

7) Shakespeare, William, Obras Completas 1, Madrid, Aguilar, 2007. Estudio preliminar de Luis Astrada Marín.

8) Williams, Raymond, Tragedia moderna, Buenos Aires, Edhasa, 2014.

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