La comedia de la educación: Pigamlión, por George Bernard Shaw

“El hombre es el único ser susceptible de educación. El hombre no puede hacerse hombre más que por la educación. No es más que lo que ella hace de él”. Kant

“Les explicó el método del famoso ensayo sobre la metafísica china del que cuenta Dickens haber sido escrito por un caballero que primero leyó un artículo sobre China y luego otro sobre metafísica y combinó la información” G.B.Shaw

El diálogo presente y pasado como constitutivo de lo humano

El hombre siempre es hecho por otros. Las voces de los demás recorren nuestra subjetividad como una ola que rompe y esparce su espuma por cada partícula del agua. El diálogo con aquellos que nos precedieron es lo que funda nuestra humanidad. Como Antígona o Hamlet, para los que no era posible un futuro feliz si antes no escuchaban a su conciencia y lo que ella les exigía en relación con su hermano y con su padre. A uno, darle un entierro digno enfrentándose con la ley de Creonte, y Hamlet, luego de escuchar al espectro de su padre, se entera que lo que parecía una muerte natural y tranquila, en verdad había sido un asesinato, concretado por su tío; por eso Hamlet enfrenta el dilema moral de la venganza o la justicia. Intuye que la venganza convierte a quien la ejecuta en lo mismo que quería combatir, por eso vislumbra un ideal de justicia, que en esa época histórica aun no se había constituido. Ambos sienten un compromiso irrenunciable, hacer justicia, actuar para modificar el mundo y librarlo de la injusticia, más allá de las consecuencias negativas que esa decisión les pueda acarrear. Lo que nos dicen con sus actos, tanto Antígona como Hamlet, es que la cultura no es sólo el diálogo con los vivos, sino también el diálogo con los muertos. Vivimos porque otros ,antes , pensaron en nuestra existencia. Si pensamos en lo más personal, en lo más propio, que es nuestro nombre, éste nos es dado por nuestros padres , ya sean biológicos o afectivos. Una o más personas se encargan siempre de nuestra educación, puede ser esta formal o informal, después variará el contexto social y cómo ella se vincule con nuestra experiencia del mundo. Hasta la propia imagen de nosotros mismos nos es ajena e inaccesible a nuestra mirada. Sólo podemos acceder a ella a través de la mirada de los otros. En resumen, necesitamos indispensablemente de los demás, para estar en el mundo, para continuar en él, para tener una identidad y para ser educados. Sin reconocer la cultura previa, el sujeto vive preso del instante, sin capacidad de memoria. La educación nos permite descubrir la necesidad y la dificultad de vivir juntos.

pyg1Pigmalión y la relación efecto-expectativa

Hay algo esencial que nos propone la obra Pigmalión y es el efecto que producen las expectativas que tienen los demás en nosotros mismos, es decir cuánto influye la imagen que podemos formarnos de alguien y cómo ésta determina los resultados que se obtienen de él. En ese sentido se produce una predicción creativa, materializada como autorrealización de profecías, ya sea en sentido positivo o negativo. Acá interviene el poder de atracción del maestro, ya que induce a modificar el comportamiento del alumno para mostrarse digno de la imagen que se tiene de él. Por ejemplo en un momento dice Elisa “Fuera de las cosas que cualquiera pueda aprender en un periquete, el vestir, el modo de hablar, la diferencia entre una dama y una mujer del arroyo,no está tanto en cómo se porta, sino en cómo es tratada.” Los logros que se pueden obtener en la vida, nos dice la obra, están indisolublemente ligados a las expectativas, a las oportunidades que nos brindan los demás para desarrollarnos, a la creencia en la transformación profunda que puede producir la educación. La obra plantea un ideal sofista vinculado con el proyecto educativo: afirma la condición dúctil del ser humano y su capacidad de cambio personal y social mediante la educación. Por supuesto que esta transformación no está exhenta de contradicciones y paradojas. El éxito de Elisa, el hecho de poder desenvolverse con soltura en otro ámbito social implica una crisis de identidad, ya que en su nueva situación experimenta el desarraigo. Nunca se va a sentir cómoda en su nuevo ambiente y tampoco puede con su nueva cultura regresar a su condición de florista callejera. Le dice Elisa a Higgins en forma de reproche: “Ahora que usted me ha hecho una señorita, ya no soy capaz de vender cosa alguna. ¡Ojalá me hubiese usted dejado donde yo estaba!”. Esta desorientación ante la falta de referencias produce una nueva orfandad, cuya primera reacción es la nostalgia y la idealización de la situación pasada. Más tarde puede valorizar el cambio y encontrar estrategias para defenderse en la vida, aunque algo muy valioso, sin olvidar sus orígenes: “Voy a anunciar en la Prensa que aquella duquesita presentada por usted en la alta sociedad no es sino una florista enseñada por su método, y que, a su vez, ella enseña a cualquier muchacha a presentarse del mismo modo. Estoy segura de que con poco trabajo me crearé una posición independiente y brillante.

pyg2Los ensueños educativos

Pigmalión aparece como un proyecto fundacional, plantea la intención de hacer del otro una obra propia, una obra perfecta. Amar la obra es una forma indirecta de amarse a sí mismo. Dice en un momento el profesor Higgins hablando con su madre: “Es la tarea más difícil que he emprendido en mi vida. No puedes figurarte lo interesante que es tomar a un ser humano y transformarlo en otro ser, creando para él un nuevo modo de expresarse”. Higgins lo plantea como un desafío intelectual, científico, y no toma en cuenta las implicancias humanas y subjetivas que pueden producir en su discípulo. Es un amor sin riesgo aparente, ya que uno se ha adueñado de su fabricación. Decía, sin riesgo aparente, porque en la historia de la cultura y la literatura hay una rica tradición de proyectos de creación de seres humanos, que llevan implícito un ensueño educativo y un deseo de competir con lo divino, pero en ellos ocurre que el ser creado se revela contra su creador, porque quiere ser libre, quiere tener autonomía, y sobre todo quiere ser considerado y querido, y no ser sólo un instrumento para fines laborales, científicos o experimentales. El rabino y su golem1, Gepeto que logra hacer humano a un muñeco2, Frankenstein y su monstruo3, y por supuesto Pigmalión y su estatua. La diferencia es que Pigmalión no crea un ser humano desde el punto de vista biológico, pero sí produce una transformación significativa en el terreno educativo, aunque el valor mayor que logra el maestro en Elisa, su discípula, no es sólo una perfecta pronunciación o unas reglas de urbanidad y de trato social que le permiten acceder a los círculos sociales aristocráticos, sino también la fe que deposita en su talento, en su capacidad de aprender, en la valorización que hace de ella. Ve en ella un potencial que otros no habían vislumbrado, y eso produce un cambio fundamental en su vida. Lo dice en un momento el profesor Higgins hablando con su amigo Pickering: “Ya sabe usted que no se puede enseñar no respetando escrupulosamente a los discípulos”. Sin embargo ese respeto entra en contradicción con el reclamo por la autoría de la creación. Al comienzo ve talento y determinación, pero cuando Elisa cuestiona a su maestro y le reprocha su egoísmo, Higgins afirma, hablando con su madre: “Ya verás si tiene una sola idea que no haya metido yo en su cabeza o si dice una palabra que no haya puesto yo en su boca. Cuando te digo que soy el autor de esto que ves ahora, y antes era una partícula de hez de Covent Garden…Lo que me hace gracia es que ahora quiere dársela de gran señora delante de mí.” Por supuesto que después surgen los conflictos, porque cuando ella logra un grado de autonomía personal e intelectual, no puede volver a su situación de vida anterior, ni tampoco al vínculo asimétrico que había entablado con el profesor Higgins.

Pigmalión en su origen en la cultura griega, nos permite entender el mito del amor como un vínculo ideal, al que sólo se puede acceder a través del arte, como una perfección, una idea que no encuentra una expresión sensible  en la realidad. Ese desencuentro entre los sueños y la realidad funda un desencanto que sólo se atenúa con la satisfacción de la creación como forma de amor sublimada. También nos permite pensar cómo el arte puede ser un modelo para la vida. En el caso de la obra de Shaw aparece la educación como fabricación. El educador que quiere aplicar su teoría, y que no toma en cuenta que su objeto de investigación es un ser humano, por lo tanto las implicancias intelectuales no son las únicas que cuentan. Sin embargo, sabemos que el resultado de todo vínculo humano es impredecible e incalculable. No hay parámetros que lo puedan adecuar a un patrón, a un horizonte de expectativas medianamente acertivo, excepto cuando se restringe el libre albedrío humano y el hombre se reduce a ser un autómata o un simple repetidor de fórmulas (en las dictaduras cívico militares o en las dictaduras del mercado), o cuando se concible al hombre con un fin experimental para convalidar una teoría. En esos dos casos, el hombre se convierte en un medio para obtener un determinado fin.

pyg3La obra de Shaw se inspira en el famoso mito griego de Pigmalión. Pigmalión era un escultor que buscaba la mujer perfecta desde el punto de vista físico e intelectual y nunca la había encontrado en la realidad. Entonces decide crear una estatua , Galatea, que se aproxime a sus sueños. La trataba como si fuese una mujer real. Luego se enamora de su creación hasta pedirle a la diosa Afrodita que le dé vida. La diosa del amor se lo concede y la unión se consuma. El problema es que es un amor en el cual el otro no expresa su deseo, sólo es instrumento de las necesidades del creador. Galatea tiene un rol pasivo,en cambio en Pigmalión, Elisa no acepta un papel secundario en su vida, y por eso se revela contra su creador.

pyg4Hay una paradoja en el mito de la educación como fabricación: el educador quiere hacer al otro pero también quiere que el otro escape a su poder (para que pueda adherirse libremente). Los textos de Ovidio y de Rousseau terminan en el momento en que la estatua cobra vida, y no imaginan el después, el futuro de ese vínculo. A veces nos cuesta creer que el otro se resista a nuestra empresa emancipatoria. En la obra, Elisa plantea una serie de resistencias a esa transformación, para luego ir aceptándola con ciertas condiciones. Las resistencias podían ser de tres órdenes:

1)El desamparo que produce cambiar de ambiente social y saber que como todo inmigrante ocupará una especie de tercera posición. Dice en un momento Elisa: “La noche pasada tropecé con una muchacha, antigua conocida, y traté de hablarle en la lengua del arroyo; pues no me fue posible. Se quedó con la boca abierta, sin comprenderme. Usted me dijo una vez que, cuando a un niño se le traslada a un país extranjero, en pocas semanas aprende la lengua de dicho país y olvida la suya. Pues a mí me ha pasado algo de eso. Para mí el país extranjero fue mi nuevo ambiente. Olvidé mi antiguo lenguaje, y sólo hablo el de ustedes”.

2)La incertidumbre en cuanto a los medios de subsistencia, que antes aunque precariamente estaban mejor definidos. Dice Elisa: “No sé lo que voy a hacer. No sé para lo que voy a valer

3)La relación de dependencia construida con el maestro que fue el artífice de la transformación y la conciencia de haber sido un instrumento al servicio de un fin científico. Ambos hechos requieren la ruptura con el maestro para encontrar el propio camino. La difícil cuestión de distinguir los propios logros y méritos, y por otro los aportes del creador. Dice Higgins: “No quiero que nadie estropee mi obra maestra” y también “A mí me importa la vida universal, la Humanidad, y tú eres una parte de ella, que la suerte ha traido a mi casa.” Exige la autoría de su creación y plantea una búsqueda trascendente que desdeña el aspecto contingente de todo presente.

Esto implica no ser el tú de otra persona, dócil o rebelde, pero siempre dependiente, sino recuperar el yo con toda la polifonía de voces sociales que atesora, recuperar la voz propia.

pyg5La poética como conflicto de pensamientos y creencias

Hay un rasgo central en el teatro de Shaw, es la sustitución del conflicto de pasiones por el conflicto de pensamientos y creencias. Shaw lleva a escena la pasión moral para acabar con el largo monopolio de la pasión física y sensual. En ese sentido combate la estética romántica folletinesca en la cual todo conflicto, todo desajuste con el mundo debía concluir necesariamente en un final feliz. El profesor Higgins y la alumna Elisa no terminan juntos, lo que sí ocurre en la versión cinematográfica más popular “My Fair Lady”(1964). Higgins hace una apuesta con su amigo Pickering. La misma consiste en que le enseñará fonética a una florista que conoció a la salida del teatro de forma tal que en cuatro meses la presente en sociedad como una aristócrata. El profesor advierte el talento de la futura alumna, su buen oído y la musicalidad de su voz para llevar a cabo su empresa.Por eso al comienzo de la obra el profesor Higgnis dice: “Si fuese cosa de apuesta, yo me comprometería a hacerla pasar por una duquesa en la soirée o en la garden party de una embajada. Digo más: le podría proporcionar una colocación como dama de compañía o como vendedora en una tienda elegante, para lo que se exigen mejores modos de expresarse. Con decirle a usted que me dedico a desbaratar a millonarios advenedizos, a nuevos ricos, creo haber dicho bastante”. En un momento Pickering, su amigo le dice: “Hombre, se me ocurre una idea. ¿Se acuerda usted de lo que dijo de la garden party de la embajada? Le proclamaré a usted el primer profesor del mundo si lo lleva cabo. Yo le apuesto todos los gastos del experimento y el precio de las lecciones encima”. Luego Elisa, la florista, asiste al domicilio de Higgins para solicitarle que le dé clases de pronunciación, ya que desea obtener un puesto en una florería y no seguir trabajando en la calle.

Este conflicto de pensamientos e ideas implica una confrontación dialéctica sobre asuntos polémicos en su época como la prostitución, la moral victoriana, la teoría de la evolución, la educación como forma de ascenso social.

pyg6El humor como lucha contra el automatismo de la vida y como crítica social

La importancia de Shaw se relaciona con la forma original de cuestionar las jerarquías sociales y las formas de funcionamiento de la sociedad pasivamente admitidas a través del humor. Un humor que actúa sobre las verdades fosilizadas, los espíritus autosatisfechos, para desarmar el automatismo del sentido común. La corrosión que produce es muy sutil porque no se lleva a cabo a través de la denuncia social sino a través de la mostración del conjunto de banalidades, de absurdos , de injusticias y de estigmas sociales que rigen nuestras vidas. Por ejemplo cuando Elisa se disculpa por el barrio poco elegante en que ha nacido y que Higgins identifica rápidamente a través de la pronunciación , dice: “En aquel barrio nací, no lo puedo negar, pero no me vaya usted a multar por ello, que no lo volveré a hacer. Ahora vivo en Lisson Grave. Esto supongo que no es un crimen”. Como si uno pudiera nacer más de una vez , volver el tiempo atrás y corregir un origen desafortunado. O en otro momento Higgins hablando con Pickering comenta la habilidad retórica de Doolitle, el padre de Elisa y dice: “Pickering, si seguimos escuchando a ese hombre, va a acabar con todas nuestras convicciones”. Una de ellas es que la moral no es universal sino que está vinculada con la clase social y con las condiciones materiales de vida. Pickering le dice a Doolitle:” “Pero, hombre, usted no tiene moralidad” y Doolitle le responde: “¡Ay caballero, mis medios no me lo permiten” (se refiere a la moralidad de la clase media, y al hecho de que introducir una dimensión monetaria en los vínculos humanos es considerado poco digno). Por otra parte cuando Doolitle, el padre de Elisa, recibe una herencia inesperada y siente que su entorno cambia completamente, y los que antes lo rechazaban, ahora no dejan de tener gestos cariñosos y atentos con él. Dice: “Antes, cuando estaba enfermo, los médicos se daban prisa en darme de alta y echarme del hospital. Ahora dicen que no puedo disfrutar de buena salud si no me examinan a diario. En mi casa ya no me dejan poner la mano en nada. Están acechándome para quitarme cualquier trabajo, claro que con su cuenta y razón. No creí nunca que había tantos gorrones en el mundo. Hace poco no tenía ni un solo pariente en el mundo, con excepción de dos o tres lejanos, que no querían trato alguno conmigo. Ahora tengo parientes por docenas, todos muy amables y muy cariñosos… y muy necesitados.”

El aprendizaje de la lengua como forma de atenuar las fronteras entre clases

En Pigmalión un ingrediente fundamental es la lengua y los aspectos que estudia la lingüística: las variedades dialectales, la pronunciación, los sonidos paralingüísticos, las elecciones léxicas y la pertinencia en el tratamiento de los asuntos. En ese sentido, en la obra se plantea una relación entre clase social, poder y habla, aunque no es automática. Plantea los efectos de identificación y selección que operan mediante el lenguaje. El profesor Higgins es especialista en lingüística e insiste en los dos aspectos de la disciplina: la experimentación (vinculada con el trabajo de campo) y el carácter aplicado (la transformación que produce el conocimiento en las condiciones materiales de vida). En ese sentido la lingüística en su aspecto pragmático presenta tres características:

1)Los discursos sociales expresan distintas posturas ideológicas y luchan por convertirse en lengua estándar, que es la que goza de un consolidado prestigio social y se convierte en hegemonía cultural y por lo tanto busca ser imitada por la mayor cantidad de hablantes. Dice Elisa al comienzo de la obra cuando asiste a la casa de Higgins: “El señor aquí, según le oí decir anoche, da lecciones de prenunciación. Pues yo quiero aprender a prenunciar correztamente, así como suena. Creo que mi dinero vale tanto como el de otros”.

2)La competencia comunicativa: incluye la competencia lingüística, paralingüística, cultural, ideológica, psicológica ( es el conjunto de habilidades necesarias para ser un hablante integral, apto para desempeñarse con eficiencia en distintos ámbitos sociales ) es un oficio, ya que requiere un conjunto de aprendizajes y prácticas y no es adquirido en forma innata (independiente de la experiencia) o por pertenencia a una determinada clase social. Dice en un momento el profesor Higgins: “Las clases ricas, lo mismo las burguesas que las aristocráticas, viajan mucho y quieren estudiar idiomas extranjeros, y , sobre todo, pronunciarlos bien, aunque no los entiendan.”o cuando Pickering: “Tenga usted en cuenta que mucha gente aristocrática no sabe conducirse en sociedad; es tan necia, que se figura que el chic, digamos el estilo, es innato, y así nunca se aprende. Hay que desengañarse; en todo lo que hace verdaderamente bien, hay algo de profesional.”

3)La formación y el aprendizaje de la lengua tienen una aplicación social como recurso dialéctico y como forma de acceso a distintos ámbitos sociales y culturales. Acá se acentúa el carácter instrumental del conocimiento, aunque esto no se vislumbre siempre en forma inmediata. Elisa explicita el objetivo que persigue al tomar clases: “Yo querría entrar de vendedora en una tienda elegante de flores. Me han dicho que mi tipo no les disgustaba, pero que mi manera de hablar no era bastante fina, he venido a ver si nos entendíamos”.

Lo sorprendente es que la obra plantea la confianza y al mismo tiempo el escepticismo en la cultura, ya que depende la concepción que se tenga de ella y el objetivo que persiga su adquisición. Puede tener una finalidad humanista o mercantilista. Shaw cuestiona el esnobismo de las clases ricas porque vislumbra en ellas una concepción de la cultura relacionada con la superficialidad, con las buenas maneras que ocultan el vacío de la existencia. Por ejemplo dice Higgins como consejo a Elisa: “Le he recomendado que no hable más que de dos cosas: del tiempo que está haciendo y de la salud de cada uno, y que no se lance a generalidades por nada del mundo. Verás que bien sale del empeño”, o cuando Freddy habla de la forma de expresión de Elisa , que es presentada como una duquesa: “Me hace mucha gracia. Había oído decir que en la alta sociedad se usa ahora el lenguaje de las clases populares como diversión. Ahora, nunca creí que una persona de la categoría de usted lo pudiese imitar tan perfectamente. ¡Qué bien lo hace usted!”

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1 Golem: como Adán, el Golem había sido creado a partir del barro, insuflándole después una chispa divina. Todo Golem carece de alma. Es fuerte pero no inteligente. Su incapacidad mayor es la de hablar. Hoy se podría vincular con el autómata, el hombre masificado que está formateado por los medios masivos de comunicación, en el cual predomina el conformismo y su adhesión a la sociedad de consumo. Elisa en Pigmalión desea mejorar su pronunciación y utilizar un lenguaje y unas formas sociales que le permitan aspirar a un cargo como florista en un negocio y de esa manera ascender socialmente.

2 Pinocho pasa de muñeco a hombre cuando se atreve a dar un gesto que no es dictado por los demás, un gesto que no ha hecho nunca y que no sabe hacer, pero que debe precisamente aprender a hacerlo. Un gesto de individuación.

3 La confusión entre Frankenstein y el monstruo pone de relieve el mimetismo que se inscribe en la relación filial. Frankenstein lo rechaza, no le da un nombre, por lo tanto una identidad, y por eso su hijo es abandonado. Fabricar un hombre y abandonarlo es correr el riesgo de hacer de él un monstruo. La criatura puede descubrir el mundo gracias a sus sentidos, pero le falta algo esencial, ya que nadie se ocupa de su educación.


BIBLIOGRAFÍA

*Shaw, George, Bernard, Pigmalión en Comedias Escogidas, Madrid, Aguilar, 1957.

*Meirieu, Philippe, Frankenstein Educador, Barcelona, Laertes, 1998.

*Chesterton, Gilbert, George Bernard Shaw, Sevilla, Renacimiento, 2010.

*Laborda Gil, Xavier, El Pigmalión, manifiesto teatral de la Lingüística, Linred, Lingüística en la Red, Universidad de Barcelona, 2012.

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