Sin Rumbo fijo

Acerca de las adaptaciones cinematográficas de “la muerte y la brújula”, de Jorge Luis Borges

“Otra comprobación: las líneas memorables del libro no corresponden (no pueden corresponder) a los instantes memorables del film”[1]

Jorge Luis Borges, en referencia al filme Things to come (1936).

“Nadie es profeta en su tierra” dice el refrán, y en muchos casos nunca mejor aplicado que en Argentina. Muchos artistas y científicos que no despiertan la atención local son valorados y reconocidos en el resto del mundo. Los argentinos nos vanagloriamos de ellos cuando son reconocidos por los demás, sin meditar en que sus logros han pasado desapercibidos para nosotros.

sinrumbo1Es posible ubicar a Borges en esta categoría: aclamado como uno de los grandes autores de la literatura universal, apenas ha sido leído por los argentinos. En este punto es bueno tener en claro que Borges no es el único escritor argentino que es poco leído en nuestro país, pero también es de notar que se trata de uno de los escritores más famosos y más leídos fuera de la Argentina.

Los que admiten no estar entre sus seguidores arguyen una excusa en común: “Borges es complicado”, o alguna de sus variantes: que usa lenguaje difícil, que es demasiado erudito, que sus tramas son complejas. Extrañamente, muchas de estas frases aparecen en boca de aquellos que nunca han leído nada de Borges.

De la misma manera, existen adaptaciones cinematográficas de los textos de Borges hechas en Argentina, pero son más las de factura extranjera.

Así, la adaptación cinematográfica más lograda de “la muerte y la brújula”, uno de los relatos más conocidos y celebrados de Borges, fue filmada en inglés, en la ciudad de México, con reparto internacional y director británico.

La muerte y la brújulasinrumbo2

“De los muchos problemas que ejercitaron la temeraria perspicacia de Lönnrot, ninguno tan extraño -tan rigurosamente extraño, diremos- como la periódica serie de hechos de sangre que culminaron en la quinta de Triste-le-Roy, entre el interminable olor de los eucaliptos”[2].

El cuento “La muerte y la brújula” fue publicado por primera vez en la revista Sur, en 1942,  y luego incluido en la sección “Artificios” de la antología “Ficciones”, de 1944, Se trata de un relato del estilo “policial clásico” (o, al decir de Todorov[3], Policial de enigma), donde se presenta un caso y la resolución se logra por medio de la lógica.

Primero, es hallado muerto el rabino Marcelo Yarmolinsky, experto en Cábala, en una habitación de hotel  contigua a la del Tretrarca de Galilea, poseedor de una fortuna en los zafiros.

El comisario Treviranus se inclina por pensar que el asesino ha equivocado el cuarto. El detective analítico Erik Lönnrot, en cambio, presupone la existencia de una trama más compleja relacionada con los textos cabalísticos del rabino. El redactor de la Yidische Zeitung, luego de entrevistar a Lönnrot, publica que el investigador se encontraba  dedicado a estudiar los nombres de Dios para dar con el nombre del asesino.

Otros crímenes se suman a la lista, siempre el día 3 de cada mes, en distintos lugares de la ciudad.

  • Primer crimen: 3 de diciembre (noche),  Hotel du Nord (Norte). Victima: Yarmolinsky
  • Segundo crimen: 3 de enero (noche), Pinturería (Oeste). Victima: Azevedo
  • Tercer crimen: 3 de febrero (noche),  Liverpool House (Este). Victima: Ginzberg.

Se establece así una relación de simetría temporal/espacial en cuanto a las fechas y a los puntos cardinales. La repetición del número tres sugiere que la serie de asesinatos conforma un triangulo equilátero.  Lönnrot, que investiga los libros cabalísticos de Yarmolinsky, y en particular la búsqueda de la secta de los Hasidim del verdadero nombre de Dios o “tetragrámaton”, conformado por cuatro letras, advierte que habrá un cuarto crimen, el 3 de marzo (para los hebreos el día comienza al caer la noche, por lo que los hechos han ocurrido en realidad el cuarto día de cada mes), en la quinta Triste Le Roy, al Sur. Esa zona es la que domina su mortal enemigo Red Scharlach, que ha jurado vengarse por el encarcelamiento de su hermano, y por haber sido herido casi de muerte en una redada organizada por el detective.

sinrumbo3Lönnrot llega a la laberíntica quinta para descubrir que todo ha sido una maquinación de Scharlach, quien sabiendo que no podría resistirse a un enigma así planteado lo espera para matarlo. Lönnrot, lejos de sorprenderse, le propone que en otra vida construya para cazarlo un laberinto conformado por puntos sobre una única línea recta.

Con el giro del final, Borges logra un replanteo de las bases del género policial, a la vez que parodia al detective estrictamente analítico que resuelve un enigma utilizando solamente sus “células grises”.

El enfrentamiento entre el detective y el villano se desarrolla en un mismo nivel intelectual. Ya desde sus nombres, resultan caras de una misma moneda: La última sílaba de Lönnrot: “rot” significa rojo en Alemán, y en Red Scharlach tenemos el mismo color indicado en inglés: “red”, y en alemán: “Scharlach” que es escarlata”[4].

Adaptaciones

En Internet pueden hallarse infinidad de videos basados en este cuento. Sin embargo solo existen tres adaptaciones de calidad cinematográfica[5], (presentadas en orden de duración):

  • “La muerte y la brújula”, (Argentina) cortometraje de 23 minutos de duración, de 1999, dirigido por Jorge Leandro Colás, con guión de Esteban Böhm, como trabajo de tesis para la Universidad de Buenos Aires.
  • “Spiderweb “, (Reino Unido) mediometraje de 32 minutos de duración, de 1977, producido, escrito y dirigido por el británico Paul Miller, en idioma inglés
  • Death and the Compass”, (USA-Mexico-Japón) telefilme de 50 minutos de duración, de 1992, escrito y dirigido por el inglés Alex Cox, como proyecto de la cadena de televisión inglesa BBC para conmemorar el “Quinto Centenario del Encuentro de Dos Mundos”. En idioma inglés.

A pesar de tratarse de adaptaciones de uno de los más famosos cuentos de un autor tan reconocido como es Borges, estas obras no han alcanzado renombre, ni han sido objeto de muchos ensayos o críticas.

“La muerte y la brújula” de Colás (1999)

“La primera letra del Nombre ha sido articulada”

sinrumbo4Este corto, si bien cuenta con actores de trayectoria, como Roberto Catarineu (en el rol de Erik Lönnrot) y Oscar Ferrigno (como Forkel /Schalach) y está bien logrado, no deja de ser una versión más bien amateur (pero muy profesional si se considera que es un trabajo de tesis universitaria).

En esta adaptación, Lönnrot se comporta más como un detective del policial negro, argentinizado, que un investigador analítico. Se introduce la figura del periodista Forkel, como interlocutor de Lönnrot, y “catalizador” para que éste llegue a la conclusión de que habrá un cuarto crimen.

La relación temporal de los crímenes se pierde, ya que ocurren a lo largo de unos pocos días. El villano no es Red Scharlach, sino su hermano, que ha decidido vengarlo luego de su muerte en una redada organizada por Lönnrot. La trama se queda solo con el contenido policial. No hay mención al laberinto ni a ninguna cuestión posterior, con lo cual se pierde el aspecto particular de este cuento.

“Spiderweb “, de inglés Paul Miller (1977)

“La segunda letra del Nombre ha sido articulada”

Este mediometraje se encuentra filmado en Blanco y Negro, y desde la primera imagen se informa que la acción transcurre en “Borgesia”.

sinrumbo5Hay  un largo desarrollo (con respecto a la duración total de la historia) de la escena donde los rabinos arriban al hotel (Aquí llamado “Astoria” en vez de “Du Nord”, perdiendo la referencia cardinal), y se acomodan en sus habitaciones, y de los guardias que deben velar por la seguridad del Tetrarca de Galilea. Una vez que ocurre el asesinato, y apenas comienza la investigación, queda manifiesta la diferencia de estilo y métodos aplicados por Lönnrot (Nigel Hawthorne) y el Inspector Lerman (como se llama aquí al personaje de Treviranus). Mientras este último prefiere entrevistar sospechosos a la usanza policial, el detective realiza casi toda su tarea sentado en su escritorio, leyendo sobre cábala.

El Lönnrot de esta adaptación se ajusta más a un detective analítico como el Dupin de Poe. Rodeado de piezas exóticas, escribe con pluma y juega consigo mismo al ajedrez, mientras analiza las pistas del caso.  Precisamente, el tablero de ajedrez funciona como imagen del laberinto que construye Red Scharlach (Gabor Vernon). Cuando finalmente captura a Lönnrot en la quinta del sur, se los ve enfrentados con el tablero en el medio, y Scharlach canta “jaque mate” antes de matarlo.

Como en el cuento Lönnrot propone la variante del laberinto para una futura encarnación. Finalmente, vemos a Lönnrot muerto sobre una vía de ferrocarril y a Scharlach que se aleja siguiendo la línea recta de la misma.

“Death and the Compass”, de Alex Cox (1992)

“La última letra del Nombre ha sido articulada”

En 1991, el director y guionista británico Alex Cox (conocido entonces por sus films Repo Man: el recuperador, de 1984 y Sid & Nancy – Love Kills, de 1986) fue convocado por la cadena televisiva BBC de Londres para filmar un cuento de Borges. Cox era ya considerado “director de culto”, estando su nombre relacionado con la estética “punk” y con el cine independiente

sinrumbo6No sabía nada acerca de Borges” contaría más tarde el director[6].  “Empecé a leerlo y  descubrí a este escritor maravilloso, tan reconocido en América latina y en España. En Estados Unidos y en Gran Bretaña es conocido como escritor culto, lo cual es deprimente – como si la gran literatura fuera un culto en vez de un horizonte al cual aspirar. Enseguida me quedó claro que quería dirigir El Aleph”.

En comunicación con los productores descubrió que solo poseían los derechos de filmación de cinco cuentos (entre los que no se contaba “El Aleph”). De los que figuraban en la lista, Cox se inclinó por “Emma Zunz”  y por “La muerte y la brújula”,  y finalmente se decidió por éste último.

La filmación se realizó en la Ciudad de México, donde el director acababa de rodar (en 1991)  Highway Patrolman (“El patrullero”), en idioma inglés,  con el estadounidense Peter Boyle como Erik Lönnrot y el actor norteamericano de origen hispano Miguel Sandoval en el papel de Treviranus.

sinrumbo7El telefilm, emitido por primera vez junio de 1993, conserva todos los elementos del relato original, con diálogos que son en muchos casos textuales. Incorpora algunos personajes que no estaban en el cuento, como ser los de Blot (interpretado por Pedro Armendariz Jr) y Novalis (Alonso Echanove), los hombres de confianza de Lönnrot. El redactor de la Yidische Zeitung aquí tiene mayor protagonismo y se le da también Nombre y apellido: Alonzo Zunz (Christopher Eccleston), en claro homenaje al relato de Borges “Emma Zunz”.

La trama se traslada, en cuanto a detalles como la vestimenta o la música, a una época contemporánea, donde todo se encuentra exagerado. Se muestra un estado post apocalíptico de la ciudad.  Hay fuego en las calles, y enfrentamientos entre los ciudadanos (en particular entre los que están a favor del “Nuevo Rey”, y los que se manifiestan por el “Viejo Rey”). La policía, al margen de las disputas, reprime duramente cuando es requerida su intervención.

Treviranus no es un simple comisario, sino el “comisionado de los detectives de la ciudad”, un funcionario más interesado por su futuro político que por la resolución de los casos a su cargo.

El uso de algunos recursos visuales como la superposición de escenas cuando Lönnrot y Zunz hablan por teléfono, o la cámara subjetiva y acelerada en algunos momentos, dota de un ritmo propio al relato.  El cuartel general de policía (en el edificio del correo, de la ciudad de México), que según se dice en el film, alberga a más de tres mil detectives, es recorrido por la cámara como si se tratase de una visita al infierno: en el hall central están dos médicos practicando una autopsia, en algunas oficinas  se ve que golpean a la gente para hacerla confesar sus supuestos crímenes, mientras por los altoparlantes una voz delicada pide a los detectives del edificio que recuerden que “la sección de tortura debe mantenerse ordenada. Apreciamos su colaboración”. Los hombres se Lönnrot le son incondicionales, pero parecen ser su opuesto. Para nada reflexivos, siempre están listos para golpear a quién sea necesario. Treviranus, como superior, los comisiona a otros casos, y deja así sin protección a Lönnrot.

sinrumbo8Hay una saturación manifiesta de color en todas las imágenes, que sirve también para delimitar claramente los espacios de acción de los personajes principales. Puede verse a Lönnrot vestir de azul, a Treviranus siempre de amarillo y a Scharlach rodeado del color rojo (Sus secuaces, las “Arlequinas”, visten de rojo y amarillo, y la gitana usa un rojo claro).

Esta tríada de colores se repite continuamente y puede también apreciarse en el mapa de la oficina de Lönnrot donde se dibujan los vértices del triangulo equilátero, como falsa solución al problema, que prefigura el cuarto punto en la zona sur, coloreada de rojo.

Esta separación cromática viene acompañada por una escisión de sentido. Pueden verse escenas que confirman a Lönnrot como modelo de virtud: practica Tai chi, lleva una relación armónica con su pareja, y aparece continuamente en televisión dando mensajes de tranquilidad a la población. “Ningún criminal está seguro esta noche”.

En los programas periodísticos se señala que debido a que “el 78% de la ciudad está a favor de Erik Lönnrot”  la policía no ha sufrido recortes de presupuesto por parte del alcalde de la ciudad.

sinrumbo9En oposición, todo lo relacionado con Scharlach es deformación y caos, lo cual no le impide aparecer en la televisión diciendo que a su entender “Trevirianus y todo su equipo son culpables de negligencia policial” por no haber hallado todavía al triple asesino.

Las escenas de la quinta Triste Le Roy (filmadas en el Convento de San Ildefonso) coinciden con las imágenes descriptas por Borges. “No es tan grande como parece. Es una ilusión” asegura Lönnrot, antes de ser sorprendió por Scharlach. El laberinto se hace explícito en las escenas finales, aunque Lönnrot no propone aquí la versión del laberinto de los puntos sobre una línea, sino una variante: en una mezquita llamada “Amr”, en el Cairo,  hay un pilar que supuestamente contiene un Aleph, un lugar desde donde pueden verse todas las cosas. Allí debe matarlo Scharlach la próxima vez.

“Death and the Compass” (1996)

Cox: “Al año siguiente el productor Karl Braun me propuso filmar más escenas, con el dinero que había obtenido de sus socios japoneses  Katsumi Ishikuma y Kuniaki Negishi. Filmamos otros 40, agregando la escena sdel robo, donde un viejo amigo de  Lönnrot es asesinado, varias tomas de efectos especiales, y las escenas de Treviranus cuando es juzgado y cuando es viejo

sinrumbo10Según el director, los negativos del filme original habían quedado distribuidos en partes en laboratorios de Mexico, Londres, Seattle, y Los Angeles.  Una vez recuperados, fueron compilados por Victor Barragan en los estudios Churubusco, y la nueva película se completó en 1996, con una duración final de 1h 26min.

Ahora el film arranca con un robo al Almacén de Dinero Usado de la Ciudad, perpetrado en forma violenta por Red Scharlach y sus secuaces, en el que es asesinado el comandante Borges (interpretado por el mismo Alex Cox), “el único detective ciego de la Fuerza” y amigo de Lönnrot, con lo que se aporta mayor justificación a la rivalidad del detective con el villano.

El resto corresponde a escenas en las que Treviranus, ya viejo y evidentemente sin poder, recuerda el caso en cuestión y su relación con Lönnrot, sirviendo como guía a través del laberinto que conforman las distintas escenas de la historia.

Siendo que la versión de 1992 ya contenía todos los elementos del cuento, los cuarenta minutos agregados apenas sirven para ampliar la historia contextual y se justifican tan solo a los fines de cumplir con los requisitos para que el film pueda ser exhibido en las salas de cine.

Hacia el final, los cortes a las escenas de Treviranus incurren casi en un despropósito, ya que prolongan el desenlace interponiéndose a la tensión previa al cierre de la historia.

Referencias

En el telefilm de 1992 ya aparecen referencias a Borges y a su obra, y estas se incrementan en la versión extendida de 1996.

Al principio del film, Treviranus cuenta que el comandante Borges era hermano del famoso general Borges, “quien a pesar de ser completamente sordo, jugó un papel tan decisivo en una de nuestras breves Guerras Civiles”, cuyo aporte fue reseñado en las páginas de “Mademoiselle Britannica” por el historiador Liddell Hart. Es conocida la afición de Borges por la enciclopedia Británica, mientras que Basil Henry Liddell Hart fue un historiador militar, escritor y periodista británico, que se nombra en la primera línea del famoso cuento “El jardín de los senderos que se bifurcan”.

sinrumbo11El dialogo final corresponde a una referencia al cuento al “Aleph” de Borges.

Cuando el dueño del Liverpool House es interrogado cuenta que, como no quería alquilar la habitación de arriba, había pedido una suma desorbitada, y que su inquilino sin embargo la pagó sin chistar. En la imagen con el dinero que recibe, puede verse un billete de “un austral”.

Cierre

Si el cuento “La muerte y la brújula” pretende una mirada paródica de Borges sobre el modelo del detective analítico, la adaptación de Cox con su exageración de los recursos visuales y auditivos, la inclusión de un contexto sociopolítico en permanente conflicto y la exacerbación de las características de los personajes principales (Lönnrot como el mejor policía, Scharlach como el villano más malo y Treviranus como un funcionario corrupto), construye un nuevo nivel de parodia, que colabora con el enriquecimiento del texto original a la vez que mantiene el sentido del mismo.

Cox en Argentina

En 2011, Alex Cox participó de la 26ª edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, donde presentó su libro “10.000 formas de morir”, un recorrido por las producciones del Spaghetti Western.  En la presentación “Charlas con Maestros”[7] Alex Cox contó en español, y entre otros temas, su experiencia  con “Death and the Compass”.


[1] Jorge Luis Borges, Miscelánea, Debolsillo. Barcelona, 2011.

[2] De “La muerte y la brújula”, de Jorge Luis Borges, Ficciones, EMECÉ, Buenos Aires, 1999.

[3] Ver “Tipología del relato policíaco”, de Tzvetan Todorov,

[4] Un estudio más profundo de la relación de los nombres puede hallarse en Dyson, John P. On Naming in Borges’s “La muerte y la brújula.” Comparative Literature 37.2 (1975).

[5] El recuento de títulos se obtuvo del excelente trabajo de Vargas, Juan Carlos & Guadalupe Mercado. Miradas del cine actual. Transnacionalidad, literatura y género (2014). Guadalajara: Universidad de Guadalajara.

[6] Alex Cox – WEBSITE,  Recuperado de http://www.alexcox.com/

[7] Puede verse la presentación en https://www.youtube.com/watch?v=PI0o7EdqxDI

Comments are closed.