Pretty Baby (La Pequeña)

baby1Nueva Orleans, EEUU, principios del siglo XX. Luego de la Secesión, se utiliza la denominación “sureños”, para englobar a aquellos habitantes de esa región, englobados en una concepción extremadamente moralista y racista, donde se sostiene la naturalización sobre la esclavitud de blancos sobre negros.

En ese mundo nació y fue educado Faulkner, quien pertenecía a una familia tradicional marcada por los recuerdos de la guerra de Secesión.

Esa sociedad, como la de Nueva Orleans, con tal conflicto de intolerancia racial tan cruento e inhumano, dividida entre esclavos y esclavizadores, está sin embargo atravesada en su totalidad por otras cadenas, que los aprisionan a todos por igual. La pacatería, la sanción moral, somete a todos por igual a llevar una vida rígida, ascética, gris.

A partir de este contexto se construye el film Pretty Baby.

Película realizada por  Louis Malle (1978) en EEUU, basada en un argumento de Malle y de Polly Platt, adaptado por ésta. Se rodó en Hattiesburg (Mississipi), Nueva Orleans (Louisiana).

La acción tiene lugar en Nueva Orleans en 1917, en la casa de madame Nell  quien regentea a  una decena de prostitutas, las  que trabajan y viven allí junto a sus hijos e hijas menores de edad. Cabe señalar que hasta entonces, la prostitución era legal. Entre ellas  se encuentra Hildegard Marr, “Hattie”, y su hija de 12 años, Violet (el papel más joven que hiciera Brooke Shields). Un fotógrafo, aficionado a las instantáneas de prostitutas,  se relaciona amistosamente  con Hattie y es atraído especialmente por la pequeña Violet, quien anda por los pasillos del prostíbulo libremente marcando una mirada ingenua, alegre, viviendo con total  la libertad los sucesos de la casa. Un pianista negro es mudo testigo de sus travesuras, al igual que la sirvienta, también negra.

baby2La película expone la ironía de que sea un burdel el sitio para las reuniones informales :grandes banquetes en honor a los clientes, tardes de música y risas, todo en un ambiente distendido confortable.

Esos mismos hombres, que acuden a buscar un poco de alegría, son quienes, desde afuera de la casa imprecarán para que se cierre el lugar por pecaminoso.

Una sociedad, como la de Nueva Orleans, con esa marcada intolerancia racial tan violenta e inhumana, dividida entre esclavos y esclavizadores, está sin embargo atravesada en su totalidad por otras cadenas, que los aprisionan a todos por igual. La pacatería, la sanción moral, somete a todos por igual a llevar una vida rígida, ascética, gris.

Acá es el burdel el elemento contra fáctico. Las prostitutas que “consiguen” casarse con un cliente, se van libremente, para regresar en alguna ocasión, vestidas de damas respetables.

La película expresa esta situación como una fábula idílica de la vida en un prostíbulo. Son esclavas, pero como son blancas, pueden irse cuando quieran.

Estos hombres, los clientes se relacionan fraternalmente  entre ellos, con las chicas de la casa y con la madame. Son empresarios de éxito, altos funcionarios, militares de carrera . La explotación de la mujer se explica con sutilezas e indicios atenuados por la falsa normalidad de lo que se hace habitual. La interpretación de los hechos está puesta en la mirada de Violet, la niña de doce años,  que ha nacido en la casa y en ella ha vivido siempre. Es analfabeta y sólo ha aprendido la forma de llamar la atención de los hombres, de agradarles.

Una muestra en paralelo de la cosificación de los negros, es la ceremonia de debut sexual de Violet cuya virginidad es literalmente subastada entre los clientes, quienes saben claramente la edad de la niña y con la aprobación de la madre, quien luego se marcha con un señor para casarse y deja a la pequeña al cuidado de “la casa”.

El rufián no se aparece nunca. Sólo se ve una figura difusa cuando escarmienta a la niña por sus travesuras. O cuando es golpeada por intentar seducir a su amigo, hijo de la sirvienta, donde se la castiga por tener contacto con un niño negro.

baby3El fotógrafo es la visión comprometida de los espectadores, no es ingenua. Acá el director instala su propia cámara ,la de un adulto, dentro de la “cámara” de Violet,lo que genera mutuos contrapesos a lo largo de todo el film.

Él mantiene una mirada permanentemente contradictoria y ambivalente en sus sentimientos para con la niña, con la cual se casa, la fotografía desnuda y a la vez le regala su primera muñeca.

 A través del prostíbulo, el director realiza una metáfora sobre los sureños. Una esclavitud mostrada como blanca, alegre, la misma manera que tenían las familias de esa comunidad de ver, de naturalizar sus actitudes esclavistas e inhumanas.

Es esta sociedad la misma en la que vivió Faulkner.

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