Hombre de la esquina rosada en clave de tragedia

Hacia 1960, el director argentino René Mugica emprendió la trasposición al cine del famoso cuento de Borges. Recordemos que una trasposición de un texto literario al cine supone mantener solo la dimensión genotextual (lo esencial del relato) alterando las variables fenotextuales (las circunstancias temporo-espaciales en las que el relato ocurre). Mugica tuvo que transformar la noche del cuento ( que ocurría a fines del siglo XIX) en un día entero, exactamente el 25 de mayo de 1910, día en que se festejó el centenario de la revolución. Quizá esta fue la primera y la menos profunda de las modificaciones que llevó a cabo el director para su película.

Más allá de la modificación de la duración de los hechos y la época en la que ocurrieron, lo más importante en la trasposición fue la conversión del cuento a las formas de la tragedia clásica. Fue a partir de este nuevo tono que la película tuvo que desarrollarse en un prólogo al que se suman dos tramas paralelas.

rosada1En el prólogo, un hombre ciego (casi un alter ego de Homero o del mismo Borges)  pide al concejal de San Telmo para que mueva sus influencias y otorgue la libertad a Nicolás Fuentes de la prisión, un malevo pariente suyo. El diputado acepta a regañadientes, y el ciego se dirige a la prisión para comprobar si se ha efectivizado la promesa. En medio del indulto generalizado se topa circunstancialmente con Francisco Real, sin llegar a enterarse de la muerte de Fuentes.

En la primera trama en paralelo seguimos los pasos de Francisco Real (Francisco Petrone) quien parece funcionar como un emblema del destino. Cumpliendo una condena en prisión, se ve beneficiado por el indulto decretado a raíz de la fecha patria. En los vaivenes del rumbo que debe tomar, pasa por el velorio de otro preso que se ha suicidado y que tendrá vital importancia en la trama de la película: Nicolás Fuentes. Nadie quiere aceptar el dinero que le corresponde a la familia, ni tampoco le dirigen la palabra al forastero y supuesto compañero de celda. Real parte hacia la zona oeste, y en el camino se enfrenta a un tal Santoro a quien mata en un duelo, aquí comienza cierta conciencia de un destino a cumplir. Real, en cierta forma, sigue los pasos que hubiera debido andar Fuentes.

En la segunda trama, y en un montaje paralelo con la primera, vemos los preparativos del festejo patrio del barrio Villa Santa Rita, un barrio a orillas del arroyo Maldonado (hoy Avenida Juan B. Justo). Este relato a su vez se desdobla en dos recorridos: el de la Lujanera (Susana Campos) y Rosendo Juárez (Jacinto Herrera) que está cargado de una premonición sobre la posible venganza de Nicolás Fuentes a quién se le había robado la mujer a traición. El sentido premonitorio recae en la Lujanera, quien como si fuera una especie de Casandra vernácula, anticipa la llegada del vengador, este temor irá pasando poco a poco a Rosendo Juárez. Por su parte Rosendo se niega al principio a aceptar las habladurías que anuncian el regreso del tal Fuentes. El segundo recorrido, dentro del mismo barrio, corresponde al Oriental (Walter Vidarte), el equivalente del narrador del cuento de Borges. Se trata de un muchacho que admira a Rosendo y que muestra su valía aunque nadie lo toma demasiado en serio por ser joven aún y además debido a su tendencia a una jovialidad liviana que funciona como falso indicio en la película. El suyo es un relato de aprendizaje que va a producir un viraje durante la noche en ocasión de los festejos patrios en el boliche de la Julia.

rosada2Los festejos comienzan y tanto Rosendo como la Lujanera muestran sus habilidades tangueras en el centro de la pista, muy bien acompañados por el Oriental cuyas destrezas para la danza no quedan a la sombra de las de Rosendo. Por supuesto se trata de una época en que la pequeña orquesta de tango está compuesta básicamente por una guitarra y una flauta traversa, todavía no ha hecho su incursión el bandoneon.

Este juego de alternancia de las tres historias sobre cuyo fondo discurren otros personajes secundarios que ofician a la manera del coro griego, alcanza su punto de cierre con la llegada de Francisco Real al boliche de la Julia. De este modo la película reúne las tres líneas narrativas en un mismo lugar. Las palabras que pronuncia Real antes de ingresar al boliche tienen el efecto que el cuento focaliza en el narrador: de pronto llamaron a la puerta un golpe y una voz. La música se detiene en seco y comienza una tensión que se sostiene hasta el momento en que Real se lleva del boliche como trofeo a la Lujanera

La llegada de Real confirma la tensión premonitoria que venía anunciándose a través de los temores de la Lujanera y que, de alguna manera, constituyen una “explicación” de la actitud cobarde de Rosendo ante el desafío de Real, de la que no disponíamos en el cuento.

El resto de la historia sigue mucho más de cerca al cuento pero, por supuesto, con los antecedentes de los que el texto fílmico los ha dotado y que no aparecían en el cuento. De hecho el propio Mugica llega a preguntarle a Borges, ¿ por qué Rosendo no acepta el desafío de Francisco Real?  Borges demoraría quince años en responderse a sí mismo esa pregunta, y lo haría a través del cuento “Historia de Rosendo Juárez” que incluyó en el volumen El informe de Brodie hacia 1975.

rosada3La película no solo ha interpretado correctamente las formulaciones básicas del cuento de Borges sino que, asumiendo la dimensión trágica, ha logrado profundizar en las motivaciones que llevaron a los personajes a actuar de esa manera. Es importante destacar tres estrategias narrativas que la película propone y que no aparecían en el cuento. En primer lugar, otorgar visibilidad y carnadura al narrador de la historia, en la película el anonimato que ha esgrimido el cuento no se sostiene, muy por el contrario, el Oriental constituye toda una línea argumental que tiene su propio desarrollo dentro del film. En segundo lugar el juego sustitutivo de la identidad de Nicolás Fuentes por parte de Francisco Real constituye un hallazgo que incorpora un procedimiento borgeano que no estaba presente en el cuento y que también carga de sentido el desafío al duelo que Francisco Real le propone a Rosendo Juárez. En realidad, la premonición se cumple por sustitución: Francisco le dice a Rosendo: Aquí  me tiene: Yo soy Nicolás Fuentes. Concretada la sustitución, Real pasa a cumplir el destino de Nicolás Fuentes. Finalmente en tercer lugar, desarrollar la historia dividiéndola en principio en dos escenarios opuestos: el de San Telmo que corresponde a Francisco Real y que avanza hacia la segunda que ocurre en Villa Santa Rita, todo esto, como dijimos más arriba en un planteo de montaje paralelo.

Cabe señalar para concluir, que Hombre de  la esquina rosada, fue la única película nacional que adaptó un cuento suyo y que Borges aceptó y elogió con entusiasmo.rosada4


BIBLIOGRAFÍA

Cédola, Estela, Como el cine leyó a Borges, 1999, Edicial S.A, Buenos Aires

Cozarinsky, Edgardo, Borges y el cine, 1974, Sur Ediciones, Buenos Aires

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