Episodios inesperados

“Trataremos una vez más de engañarte, hacerte cosquillas y aterrorizarte, pero no necesariamente todo a la vez. A menos que haya un giro. Lo que no ocurrirá. ¿O sí ocurrirá?”

Apenas el cine comenzó a convertirse en espectáculo popular, surgieron los “seriales”… esas historias que quedaban abiertas para que el público volviera a las salas a completar su experiencia cinematográfica[1].

Esa estructura, en forma de “unitarios” o historias autoconclusivas, fue también la elegida cuando la Televisión llegó a los hogares. Y así aparecieron las series, de todo tipo: familiares, con animales que hablan,  extraterrestres, espías, investigaciones policiales y hasta gente atrapada en una isla[2].

En las series es común que se establezca  desde el primer episodio una “historia-fórmula”, con personajes que se va a repetir a lo largo de los distintos capítulos. Sin embargo también aparecieron series basadas en historias únicas, donde la fórmula está en lograr un final sorprendente, o por lo menos inesperado. Ejemplo de esto son “la dimensión desconocida” (Twilight Zone, de Rod Serling , iniciada en 1964) y “Alfred Hitchcock Presenta” (Alfred Hitchcock Presents, iniciada en 1955).  El formato de unitarios hizo que cada episodio resultara más elaborado (siendo que ya no se repite la misma fórmula), y permitió una suerte de modularidad a la hora de construir la serie, logrando tener varias temporadas y siendo antecesoras de otras entregas similares, como Rumbo a lo desconocido (Outer Limits), Galería nocturna (Night Gallery), Relatos de lo Inesperado (Tales of the Unexpected) y más actualmente la aclamada Black Mirror, centrada en nuestra relación con la tecnología, o la poco conocida (en Argentina) Inside Nº 9.

9 es el número.

Inside Nº 9 es una serie estrenada en 2014 por la británica BBC  y creada por Reece Shearsmith y Steve Pemberton (que ya habían incursionado en The League of Gentlemen y en Psychoville). Ellos también son sus guionistas y en la mayoría de capítulos, los protagonistas.

El programa ofrece, en entregas de alrededor de treinta minutos,  historias poco convencionales en las que sus personajes se enfrentan a extrañas situaciones, con resultados bastante oscuros, en muchos casos lindantes con el humor negro. En ese aspecto la serie recuerda a las historias de Alfred Hitchcock Presenta, o a Tales of the unexpected, basada en cuentos de Roald Dahl[3].

Lo único en común entre estas historias es la aparición del número 9: Puede estar en la puerta de un camerino, en la dirección de una casa, en el nombre de un bar, en la elección de un piso de hotel, en el talle de un zapato (que es el eje de un capítulo).

Los temas que se abordan varían radicalmente de un capítulo a otro, pasando por situaciones absurdas,  graciosas, dramáticas, o llegando inclusive al género de terror.  A través de esta variedad de enfoques, se construye una fuerte crítica social al egocentrismo, y al interés absoluto por el poder y el dinero.

En muchos casos, lo que parece ser el tema principal resulta ser un macguffin[4] que solo sirve para que los personajes se relacionen y salga a la luz la verdadera problemática sobre la que se cierra el episodio.

Ambiente

Las tramas que propone la serie suelen desarrollarse en ambientes cerrados (un pequeño departamento, una única habitación, una cabaña en medio de la nieve, un box en una oficina, el vestidor de un teatro, o el camarote de un tren) que no solo sirven de escenario “teatral” en cada historia, sino que también  contribuyen a la trama obligando a los personajes a interactuar o propiciando una atmosfera específica.  En el primer episodio (“Sardines”) los personajes, en virtud de la lógica del guión, comparten…. ¡Un armario!

La cuestión del tiempo

Si bien no es así en todos los episodios, en la mayoría, el desarrollo de la trama ocurre “en tiempo real”, es decir que la acción transcurre en el mismo tiempo que le toma verla al espectador.  Así, en media hora se plantean y se resuelven las problemáticas de los personajes, como pasa con el episodio The Bill, en el que cuatro personas que acaban de cenar en un restaurant se pelean por ver quién paga la cuenta, hasta llegar a revelaciones inesperadas.

Cruzando géneros

La serie resulta difícil de encasillar en cuanto al género: Si bien prima el drama o el “suspense”, también es posible encontrarse con el terror psicológico y la comedia negra. El episodio “Zanzibar” explora la comedia de enredos, al estilo shakesperiano. En suma, pesa más la tragedia, pero en un tono cotidiano, al que el giro final de cada historia termina por dar peso.

Algunos episodios constituyen pequeñas “películas”, que homenajean con éxito al género de terror, como The Harrowing, Séance Time, o The Devil of Christmas.

Villanos invitados

Si bien Reece Shearsmith y Steve Pemberton protagonizan la mayoría de los episodios, los acompañan otros actores de renombre y trayectoria como Helen McCrory (Penny Dreadful, Harry Potter), Gemma Arterton (Quantum of Solace, Furia de titanes), Oona Chaplin (Game of Thrones, Black Mirror), Katherine Parkinson (The IT Crowd, Sherlock),  Lyndsey Marshal (Midsomer Murders), Anna Chancellor (Agatha Christie’s Poirot, Inspector Morse), Julia Davis (Black Mirror, Philip K. Dick’s Electric Dreams), Denis Lawson (Star Wars), Anne Reid (Agatha Christie’s Poirot), Ophelia Lovibond Elementary), Luke Pasqualino (The Borgias), Timothy West (Coronation Street) ,  Sean Buckley (Game of Thrones), Rosie Cavaliero (Midsomer Murders), entre otros. Todos ellos colaboran para hacer de Inside Nº 9 una serie con mayúsculas.

Lo que hay en la caja

La libertad para imaginar parece ser lo que prima en Inside Nº9. La mayoría de los relatos son contemporáneos, pero no faltan algunos que ocurren en otras épocas, como el (paródico) juicio a una bruja en un pueblo de Inglaterra en el siglo 17 (The Trial of Elizabeth Gadge), o los comentarios de un director de cine sobre una película de terror filmada en 1977 (The Devil of Christmas).

Todo lo que el espectador ve en el episodio Cold Comfort llega desde alguna cámara de seguridad del edificio donde transcurre la acción, y el personaje principal, que trabaja como voluntario en una asociación de ayuda en caso de crisis, solo se relaciona con sus interlocutores a través del teléfono.

En el episodio Empy Orchestra, unos compañeros de trabajo se reúnen después de la oficina en una salita a cantar Karaoke… y las letras de las canciones sirven como puente para la evolución de los conflictos de los personajes.

El segundo episodio de la serie, A Quiet Night In, sobre dos ladrones que se cuelan en una mansión para robar un cuadro, prácticamente no tiene diálogos y transcurre entre gestos y desencuentros. Desde la crítica se lo definió como “alucinante en su originalidad”[5]

Premios

Los premios muchas veces no reflejan la calidad de una película o serie, pero en todo caso sirven para que no pasen desapercibidas. Inside Nº 9 estuvo nominada en varias ediciones de los Premios BAFTA, de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (En 2018 para Mejor actor principal TV Comedia por Steve Pemberton, y en 2014 Nominación a Mejor guión), y obtuvo el premio a Mejor guión de TV – Comedia en 2017.

Se viene la quinta

Hasta ahora, la serie ha presentado 24 episodios, distribuidos en 4 temporadas (25 si contamos el especial de Halloween 2018).

Entre los primeros capítulos hay algunos completamente brillantes, rodeados de otros de nivel inferior. Pero a partir de la tercera temporada la calidad de la serie se hace más homogénea y completa, lo cual se extiende también a la cuarta (y por ahora última) temporada, con lo que la serie logró su renovación y se prepara para una quinta entrega.

Desgraciadamente, Inside No. 9 no está en Netflix ni en ningún canal de cable de Argentina, por lo que el desafío es rastrearla en Internet y disfrutarla. No de un tirón como pasa hoy en día cuando descubrimos una serie atrapante y toda la magia acaba en un fin de semana. Mejor, disfrutada como un racimo de uvas que queremos hacer durar, una a una.

[1] Como el “Flash Gordon del año 30” que rescataban en el programa Función Privada, en los 80s.

[2] Esta referencia abarca a producciones tan dispares  como “Lost” y “la isla de Gilligan”.

[3] De hecho hay varios episodios de  “Alfred Hitchcock Presenta” basados en cuentos de Roald Dahl, como los recordados “Cordero para la cena” (Lamb to the Slaughter)  y “Hombre del Sur”  (Man from the south).

[4] Un Macguffin (también MacGuffin, McGuffin o Maguffin) es un elemento de suspenso que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí.

[5] Chater, David.  “Wednesday’s TV: The British Comedy Awards 2014”.

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