Consejos para crear algo de la nada (Apuntes sobre “Esquemas para arte de encargo”)

Este texto de Macedonio parodia dos aspectos centrales del modernismo, movimiento con el cual dialoga críticamente. Por un lado pone en crisis la idea de marca autoral, de estilo personal reconocible  anticipándose a la estandarización propia de los medios masivos de comunicación posterior a la segunda guerra mundial. Este aspecto se inscribe dentro del concepto de sujeto líquido de Macedonio. Por otro parodia la idea del arte como esfera apartada de lo social y del mercado,  como si las propias estrategias de supervivencia no fueran parte esencial de su principio constructivo, como si los sujetos fueran ángeles no arrojados a las aguas fanganosas de lo real. Llama Macedonio esquemas a las estructuras, estímulos teóricos, o temas posibles para un cuento, llamados a alivianar la ardua labor de la imaginación de aquellos creadores  que se sienten seguros en aguas más tranquilas, y que huyen de  las olas embravecidas de la originalidad. Ya el título pone en entredicho  el mismo origen de la producción artística, pudiendo tener una motivación externa, pero eso no tiene por qué restarle eficacia ni valor estético. También las estructuras  o los temas no tienen por qué ser originales. Primero porque como ya planteaba Propp, los relatos que fueron escritos a lo largo de la historia pueden ser resumidos en  pocas funciones básicas. Ya decía Propp: “En todos los casos estudiados, hay valores constantes y valores variables. Lo que cambian son los nombres (y al mismo tiempo los atributos) de los personajes;  lo que permanece constante son sus acciones, o sus funciones. De donde se puede concluir que el cuento atribuye frecuentemente las mismas acciones a personajes diferentes. Esto nos permite estudiar los cuentos a partir de las funciones de los personajes.” Después porque el talento y la creatividad no están tanto en la creación de lo absolutamente nuevo, que como decía Brecht : “lo nuevo es lo viejo pero visto con otros ojos”, sino en la forma de establecer vínculos desconocidos, inusuales con la tradición o en reformulación del lenguaje tradicional para despertarlo del adormecimiento de la costumbre.  El ejemplo de Shakespeare es bastante ilustrativo. Partía de historias populares y leyendas conocidas por la comunidad como la de Romeo y Julieta  y luego las transformaba en historias universales, vertiendo como decía un viejo amigo del vate inglés, vino nuevo en viejas barricas.Como decía el teórico ruso Sklovsky la característica particular de la literatura es la predominancia de la función estética del lenguaje, creando lo que él llamaba la ostranemie, o sea el extrañamiento  (como si un objeto se viera por primera vez).

En el primer texto: La ella-sin-sombra, ella se aleja sin un motivo justificado, por un malentendido  pero deja su sombra como una herida que no cicatriza para el amante despechado . Primero intenta por todos los medios borrar la sombra. Porque ella le recordaba toda la felicidad que alguna vez pareció posible,pero  luego se siente alegre de esa presencia constante, que  es la sombra en sentido  denotativo y connotativo. En el primer caso hay una escisión entre el cuerpo y la huella del ser amado que no lo abandona, acercándolo a un texto fantástico. En el segundo caso la huella es la omisión presente, el recuerdo de un encuentro imposible, pero ahora vista la carencia y el deseo no satisfecho como propio del vivir en Macedoniio (Se podría ilustrar también con Tantalia). Al final, ella logra estar presente en el ser amado a través de su sombra, y por eso ser siempre recordada, sin embargo perder la sombra aparece como un acto voluntario, como si la propia identidad fuese un caleidoscopio y   la pérdida de uno de sus componentes fuese una posibilidad cierta. En este juego dialéctico, lo que en unos es pérdida y olvido, en otros es obsesión y exceso de presencia. La forma en que lo expresa es la humorada, un chiste extenso, que produce justamente el efecto de desautomatización con respecto a los clichés románticos y por otro una distancia con respecto a la propia noción de subjetividad moderna como una zona de significación estable

El asesino anual y donador de días felices previos a su victimización.

Este texto parte de la inversión en relación con los textos de autoayuda. Si estos buscan  adecuar la subjetividad a unas fórmulas de éxito, en las cuales la dimensión económica es la única deseable y aceptable, convirtiendo al hombre en un homo economicus, y terminan anulando otras dimensiones de lo humano, de manera que los otros sujetos aparecen como obstáculos para el logro de la satisfacción personal . En el texto de  Macedonio, el protagonista es un hacedor de felicidad, espera que su víctima llegue al goce máximo y en ese instante la asesina.  Nietzche decía que la felicidad es como un estado de inconsciencia, en el cual el peso de la tradición y las injusticias del mundo se olvidan necesariamente para que aflore ese estado de armonía efímero.  Ese instante perfecto,  no puede ser alterado por ninguna eventualidad, entonces el morir dulcemente, el morir sonriendo es como no morir. Si en los textos de autoayuda la felicidad estaba vinculada con el éxito económico,  y la iniciativa individual aunque moldeada por los valores de la sociedad capitalista,  para el personaje de Macedonio  queda la pasividad de los sujetos que se entregan  a la muerte como el paso inevitable luego de haber experimentado una dicha hasta ese momento sólo soñada. Dice una víctima: “Oh, soy tan feliz que quisiera no amanecer mañana viviente, por temor de que llegaran luego los días de sufrimiento.“ En este caso la felicidad aparece como una medicina letal, el que la prueba reduce su umbral de tolerancia frente al sufrimiento, que ahora se lo imagina como intolerable. El éxtasis pareciera concluir con la muerte, pero ahora como parodia del romanticismo porque no hay ideal  trascendente, ni el ser amado ni Dios, son el deseo último, sino una especie de hedonismo que se conforma con sus propias emociones, y deja atrás el sacrificio que requiere de una imagen superior, trascendente, que justifica la propia vida y la donación de ella por ese ideal.

El final es muy risueño, ya que el protagonista reflexiona y allí se angustia, porque descubre que nadie intentará hacerlo tan feliz como para desear su muerte (el  método que él ha empleado). Pero al final por un descuido de su fantástico jardín, que tenía un sector mágico donde no regía la ley física de la gravitación de la tierra y que utilizaba como método de asesinato de sus víctimas, él mismo cae en la trampa que había armado. Ironía sobre la ciencia, porque el azar termina creando otro orden para el mundo, el error le otorga lo que el cálculo fue imposible de asegurar.

Como vemos, un texto donde ironiza e invierte  los lugares comunes de la felicidad, los valores establecidos de lo deseable, el asesino convertido en filántropo,  la muerte no como tragedia sino como plenitud (acá se acerca a los budistas y su creencia en la transmigración de las almas)

¿Quién era ese mosquito?

El protagonista se pregunta por la identidad del mosquito, siente que lo persigue, que lo condena a una vida de privaciones, convertido en un prisionero, sólo imagina estrategias  defensivas “Encerrado en una pieza estrecha y sin respiración”, “He llegado al mínimo de existir y respirar”. Sólo espera pasar el verano para que se aleje su enemigo, ya que la siente como una batalla desigual.  Esta le produce insomnio, debilidad, hasta que un día logra conciliar el sueño y en él aparece la figura del primo, y la antigua rivalidad que los enfrentaba. Se pregunta si ese mosquito que lo tortura no será el primo, muerto años atrás. Nuevamente ironizada la transmigración de las almas, en una metamorfosis de humano a animal (lo que en Kafka era la angustia y el devenir animal como una forma de escapar a la opresión social y familiar, como si el sujeto ya no tuviese espacio en ese mundo deshumanizado y en donde la humillación y el maltrato no están asociados sólo con el mundo exterior, sino con la propia familia, acá la transformación no  es del protagonista, entonces la ausencia de cambio físico aparece como una negatividad, ya que el primo puede volver a la vida luego del cambio, igual siempre le quedará la duda, y es algo que nunca podrá saber. Esa ignorancia es la madre de todas las conjeturas. ¿Es una fantasía? ¿Es la venganza por un antiguo rencor? La proyección imaginaria aparece con la consistencia de lo real, como si fuese imposible establecer una división clara entre ficción y realidad. Esa duda hace que cualquier hecho pueda ser potencialmente convertido en literatura.

Bibliografía

Fernández, Macedonio, Textos selectos. Selección de Adolfo De Obieta, Corregidor, Buenos aires, 2012.

Propp, Vladimir, Morfología del cuento, Akal, Madrid, 2011.

Comments are closed.